FILTRACIÓN BIOLÓGICA
DE LAS AGUAS DE POZO PARA LA POTABILIZACIÓN
Premisa
La explotación intensiva de los mantos
acuíferos profundos, con la consiguiente
perturbación de los equilibrios centenarios
de difusión, las normas sobre la calidad
de las aguas potables y el perfeccionamiento
de las técnicas aplicadas a las mismas,
en las últimas décadas han permitido
reconocer sustancias contaminantes en las
aguas profundas que antes no se consideraban
tales, no eran reconocidas, o bien, si las
había, no se identificaban.
En general se trata de sustancias reductoras,
formadas en el ambiente, sustancialmente anaeróbico,
de las aguas profundas como: amoníaco,
hidrógeno sulfurado y metano; si a
estas sustancias se agregan el hierro, el
manganeso, el ácido carbónico
y las sustancias húmicas o similares
a las húmicas se obtiene un cuadro
completo de la mayoría de aguas profundas
disponibles que se desea o que se quiere hacer
circular en la red de agua potable.
La eliminación del hierro, del manganeso,
del ácido carbónico y de las
sustancias húmicas se aplica desde
hace mucho tiempo con técnicas consolidadas,
pero que no siempre son suficientes para alcanzar
los límites impuestos por la normativa
reciente.
Una experimentación original llevada
a cabo a partir de los años '60, que
iniciaba controlando primero las plantas de
tratamiento de las aguas de pozo y continuaba
en nuestros laboratorios y en escala semi-industrial,
en las plantas piloto específicamente
construidas para estos estudios, ha permitido
desarrollar la técnica de la denominada
"filtración biológica".
Descripción
del proceso
El proceso consiste sustancialmente en hacer
trabajar una masa de microorganismos aerobios
fijada sobre un lecho apropiado, atravesado
por el agua a tratar y en presencia de oxígeno.
La comunidad de los microorganismos aerobios
se selecciona especializándose en obtener
la energía necesaria para su crecimiento,
de la oxidación de distintos compuestos,
orgánicos e inorgánicos, presentes
en el agua de pozo. De esta manera el amoníaco
se oxida en nitrato, el hidrógeno sulfurado
en sulfato, el hierro y el manganeso respectivamente
en hidróxido y bióxido insolubles,
mientras que el metano se oxida en anhídrido
carbónico y agua. Las sustancias húmicas
pueden servir sea como "pabulum"
de los microorganismos (en cuyo caso son demolidas),
sea como soporte "temporáneo"
(en cuyo caso quedan inalteradas).
El filtro biológico de cuarcita funciona
sobre todo como un filtro físico: el
agua, todavía rica en óxidos
de hierro y en otras sales insolubles, será
alimentada desde la parte alta del lecho filtrante
donde se empezará a depositar una parte
de dichos sólidos: a medida que procede
el filtrado en los mantos inferiores, los
óxidos de hierro depositados en los
granos de cuarcita actuarán como elementos
de agregación para la "captura"
de ulteriores óxidos y sales, permitiendo
así una remoción total del hierro
(bajo forma de óxidos insolubles) ya
en los primeros metros del manto filtrante.
En
las capas siguientes del filtro de cuarcita
se activarán las oxidaciones biológicas.
El agua residual alimentada será privada
progresivamente del contenido de amoníaco
y manganeso y de los compuestos orgánicos
biodegradables a través de las fases
siguientes de oxidación biológica
interiores a la capa de cuarcita, hasta conseguir
la remoción completa de dichas especies
químicas por obra de bacterias especializadas
que se seleccionarán en distintas profundidades
del lecho filtrante biológico. Se describe
aquí al lado, como ejemplo, el "posible"
perfil de reducción del nitrógeno
amoniacal en función de la altura del
lecho del filtro biológico de alta
capa. Se supone que el orden de oxidación
de las especies presentes es: amoniaco, manganeso,
compuestos orgánicos. Por lo tanto,
la reducción de estos últimos
resultará más penalizada cuanto
mayores serán las concentraciones de
las primeras especies.
Para el crecimiento correcto de la masa biológica
en el filtro, para la alimentación
del filtro biológico es posible prever
un sistema de dosificación de posibles
micronutritivos, necesarios para el crecimiento
biológico.
Al aumentar las pérdidas de carga a
través del lecho de cuarcita, el contralavado
con agua y aire será suficiente para
restablecer la funcionalidad correcta del
filtro biológico. La planta está
equipada con un sistema de regeneración
y contralavado aire/agua accionable automáticamente.
Los microorganismos, reunidos en colonias,
quedan bien fijados en el lecho donde encuentran
el soporte para vivir y reproducirse sin pasar
al agua tratada.
La carga microbiana es ausente o insignificante
y, de todas maneras, su valor es ampliamente
inferior respecto al límite impuesto
para el agua potable; asimismo, los microorganismos
del filtro biológico no son patógenos,
sino compatibles con los seres humanos, pues
están ampliamente difundidos en el
medio ambiente.
Descripción
y criterios para determinar las dimensiones
de la planta
El filtro biólogico de tipo "Wabag"
está formado por un recipiente vertical
que contiene una capa granualar alta y uniforme
de material inerte (cuarcita, arena de río),
atravesado de arriba hacia abajo (pero también
de abajo hacia arriba) por el agua que se
ha de tratar, previamente saturada de oxígeno.
Los productos sólidos del metabolismo
celular son retenidos en el lecho granular
y seguidamente expulsados por medio de lavados
periódicos. La solución del
procesamiento es relativamente sencilla; consiste
efectivamente en una primera fase realizada
bajo presión, pulverizando el agua
por tratar en un recipiente cerrado (oxidador),
en corriente de aire o de oxígeno puro,
o bien en presión atmosférica,
en una columna vertical (torre de aireación),
en contracorriente con aire.
La primera solución que se aplica cuando
en el agua falta o hay metano en cantidad
limitada, no requiere una subida sucesiva,
mientras que la segunda solución, que
se utiliza cuando el contenido de metano es
relevante, requiere la subida; no obstante,
esta solución presenta la ventaja de
una eliminación más o menos
intensa de los compuestos orgánicos
volátiles, eventualmente presentes
en el agua.
La segunda etapa está constituida por
una columna vertical (filtro) en presión,
que contiene el lecho de granulado inerte,
lavable en contracorriente con agua y aire,
cuando la acumulación de residuos insolubles
provoque la obstrucción.
El filtro de capa alta de arena es particularmente
adecuado para los tratamientos de las aguas
de pozo y falda como la desferrización,
desmetanización, desmanganización,
desamonificación y, al ser contralavado
con aire y agua, o sea con un lavado muy enérgico,
es perfectamente apto también para
el tratamiento de aguas que contienen cantidades
relevantes de arenas finas.
El lavado con aire y agua es muy enérgico,
eficaz, de breve duración (15-25 minutos)
y consuma poca agua; en efecto es la gran
cantidad de aire a baja presión (caudal
específico de aire correspondiente
a 80 m3/m2 h, a una presión de 6.000
m.c.a.) la que provoca el despegue de los
materiales retenidos por la arena filtrante,
el agua cumple la función de alejarlos.
El lecho de arena de granulometría
uniforme posee una gran capacidad de retención
de los sólidos, que garantiza largos
ciclos de filtración incluso con aguas
muy turbias.
La etapa de filtración, según
el tipo y las concentraciones de los compuestos
presentes, es dimensionado con una velocidad
de filtración en el rango de 10-18
m/h, con capa filtrante de granulado cuya
altura está comprendida entre 2.000
y 3.000 mm.
Puesta en marcha
de la planta y estabilidad de proceso
La formación y sobre todo el crecimiento
de la biomasa hasta una cantidad suficiente,
requiere un cierto tiempo en función
de las especies presentes que hay que reducir:
La puesta en marcha más larga es aquella
necesaria para la eliminación del amoníaco
y del manganeso, mientras que para el metano
y el hidrógeno sulfurado se requieren
tiempos mucho más breves. Por lo que
concierne al hierro, la puesta en marcha es
prácticamente inmediata.
Una vez arrancado, el filtro biológico
trabaja instantáneamente y no es sensible
a las posibles variaciones de la carga hidráulica.
Ventajas de la tecnología
biológica
La filtración biológica presenta
notables ventajas respecto a los demás
sistemas, como ser: oxidación con medios
químico-físicos (cloro, bióxido
de cloro, ozono, permanganato, rayos ultravioletas),
intercambio iónico, adsorción:
a) es un proceso natural: los filtros biológicos,
en condiciones favorables, a menudo se instauran
naturalmente en el terreno.
b) tratándose de un proceso natural,
una vez cumplidas las condiciones necesarias
para su mantenimiento, garantiza una completa
seguridad de explotación, que los procesos
químico-físicos no siempre ofrecen,
especialmente porque éstos últimos
forman subcompuestos que no se identifican
fácilmente y son difíciles de
reducir, cuyos efectos en el organismo humano,
todavía no se conocen completamente.
c) presenta costes de explotación irrelevantes
y, por lo tanto, en un mundo que se orienta
hacia el ahorro energético, es ampliamente
justificado.
En relación con la tecnología
de la oxidación mediante el uso de
hipoclorito, la filtración biológica
ofrece la ventaja de evitar la oxidación
en break point del amoníaco, para lo
cual es necesario dosificar un exceso de cloro
respecto al amoníaco equivalente a
10/1.
La notable dosificación de cloro, no
sólo resulta costosa sino que expone
también al riesgo de formación
de compuestos orgánicos de cloro debido
a la posible presencia de compuestos húmicos
y a cantidades reducidas de metano en el agua
de pozo. La regulación de esta tipología
de tratamiento resulta muy delicada: una cantidad
escasa de cloro no garantiza el tratamiento
completo mientras que una cantidad excesiva
provoca problemas en las secciones siguientes.
Además, hasta que no se garantice la
oxidación completa del amoníaco
presente, no es posible obtener la oxidación
completa del manganeso.
La dosificación de bióxido de
cloro, en sustitución del hipoclorito,
no garantiza la reducción del amoníaco,
compuesto presente con un valor de concentración
muy cercano al valor límite de potabilidad.
La dosificación de bióxido provoca
además el riesgo de presencia de clorito
residual, compuesto para el que existen límites
muy restrictivos para la potabilidad del agua.
Para evitar estos problemas, EUROTEC WTT propone
la oxidación mediante aire. Esta tecnología,
sencilla y compacta, es más económica
tanto del punto de vista de la conducción
como de la inversión respecto a la
tecnología de la oxidación con
cloro que requiere, necesariamente, un tratamiento
sucesivo en el filtro de carbón de
guardia.
Referencias
Para demostrar la validez de la tecnología
propuesta, se remarca que los acueductos del
área padana desde hace años
están reemplazando las viejas instalaciones
que aplican la tecnología de oxidación
con cloro con nuevas plantas de filtración
biológica.
Quedamos a su completa disposición
para organizar una visita de referencia en
una planta de potabilización realizada
por EUROTEC WTT con la tecnología propuesta
para el tratamiento de aguas que contienen
amoníaco, metano, hierro y manganeso.
EUROTEC WTT Srl dispone de distintas plantas
piloto con filtros de cuarcita de distintos
tamaños, disponibles para efectuar
experimentos piloto y directamente en la fuente
de agua a tratar.